Construyo mi casa de forma esquemática, toco la superficie de un estanque profundo desde la ventana. Como un juego que disfraza y se diluye.  Siempre en círculos. En el intervalo gris, de blanco a negro, donde puedo resbalarme.

Mi trabajo se pregunta por el lugar que tienen las imágenes en el cuerpo social y político en relación con la memoria y el enunciado desde lo micro, biográfico y cotidiano. Es un intento de traducciones, operaciones, estrategias y formas que problematizan  la veracidad de lo que consumimos con la retina y la inocencia ante las imágenes.